6 Jun 2018

EXPANSION, 6 Junio 2018. El Gobierno socialista aprovechó el día Mundial del Medio Ambiente, celebrado ayer, para colocar a una negociadora climática en su equipo. Teresa Ribera, la nueva ministra de Energía y Medio Ambiente, es una experta en negociaciones internacionales contra el calentamiento global. Ribera fue una de las participantes activas durante las negociaciones de la Cumbre del Clima, en 2015, que dieron lugar al histórico Acuerdo de París. 

Pedro Sánchez ha querido colocar la lucha contra el cambio climático en el centro de la diana, y pretende enfrentarla mediante la transición energética. Para ello unirá las carteras de Energía y Medio Ambiente en una misma figura. Con Ribera como encargada de dirigir las áreas de energía, agua, medio ambiente y cambio climático, es posible que el Gobierno de Sánchez decida impulsar una ley de cambio climático. Los socialistas ya la propusieron en 2011, precisamente con Ribera al frente de la Secretaría de Medio Ambiente, durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Sánchez dejó clara su posición respecto al Medio Ambiente en mayo de 2017, cuando dedicó el primer acto de campaña comocandidato a las primarias socialistas para reunirse con personalidades del ámbito medioambiental para comprometer la lucha contra el cambio climático y la sostenibilidad “en el corazón” de su proyecto socialdemócrata. 

Madrileña nacida en 1969 y Licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, Ribera se ha convertido en una de las principales negociadoras climáticas del país, acudiendo a la práctica totalidad de cumbres por el clima celebradas por Naciones Unidas desde 2001. Su nombre, incluso, llegó a barajarse en 2016 para ocupar el cargo de secretaria General del área del Cambio Climático de la ONU. Ayer, precisamente, Ribera llamó a “activar la agenda ambiental y la sostenibilidad como se merecen”. 

Su ingreso en política vino motivado por su convencimiento de que la administración de lo público “es la mejor forma de ayudar a crear una sociedad mejor” y en ese sentido se responsabilizó de diferentes cargos en los Ministerios de Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente entre 1996 y 2004. Teresa Ribera dirigió la Oficina Española de Cambio Climático (OECC) entre 2004 y 2008 y fue secretaria de Estado de Medio Ambiente y Cambio Climático de 2008 a 2011, con Rosa Aguilar como ministra del Gobierno de Zapatero. Ribera es también miembro de distintos consejos asesores entre los que destacan el consejo de Liderazgo Global de la United Nations Sustainable Development Solutions Network (UNSDSN), el consejo asesor global en cambio climático del Foro Económico Mundial, y el de la iniciativa Momentum For Change de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC). Hasta ahora, la nueva ministra vivía a caballo entre Madrid y París, donde está la sede del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IDDRI). Ribera comenzó a colaborar con el organismo en 2013 y asumió su dirección en 2014. En Madrid asumía el puesto de coordinadora del Consejo Asesor para la Transición Ecológica de la Economía del PSOE, con el objetivo de impulsar una globalización “justa” basada en la “sostenibilidad y el progreso en común” a partir de las “indudables oportunidades” del proceso de descarbonizaciónd de  la economía. Al reto de una ley de Cambio Climático se une la de Transición Energética. 

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