7 Mar 2018

EL ECONOMISTA, 7 Marzo 2018. Repsol está analizando la posibilidad de desprenderse de su negocio en Reino Unido. La petrolera ha contratado ya a Bank of America Merril Lynch para valorar una posible desinversión en el país, tal y como ha indicado Reuters, después de haber acometido un ambicioso plan de transformación, que ha permitido poner en valor esta filial y devolverla a números negros.

Según fuentes consultadas por este diario, la desinversión podría limitarse a una parte de los activos de la compañía, es decir, aquellos yacimientos que la petrolera considera que no puede lograr extraerles valor o que tienen un elevado coste por su desmantelamiento. No obstante, la petrolera podría analizar ofertas por la totalidad de este negocio, que podría alcanzar una valoración de 1.000 millones, aunque no hay ninguna decisión definitiva tomada al respecto. Cuando la compañía española compró Talisman se hizo con una participación mayoritaria de la alianza que la canadiense tenía con la china Sinopec, a través de su filial Addax.

La petrolera española envió entonces a uno de sus principales ejecutivos, Tomás García Blanco -el descubridor del famoso yacimiento de Vaca Muerta- a poner en orden esta empresa. La intención de Repsol desde 2016 ha sido incrementar el factor de recuperación y reducir los costes previstos por el cierre de pozos, para poder revertir parte de las provisiones existentes, que según los datos presentados ante la SEC ascendían a 2.400 millones de dólares (2.100 millones de euros) entre ambas empresas, por las necesidades de financiación del cierre de pozos que tendrá que afrontar la compañía en el futuro.

Según las cuentas de la petrolera de 2017, parte de este objetivo se ha logrado, lo que ha permitido a la española revertir provisiones por 911 millones de euros. Repsol Sinopec Resources UK ha destinado desde 2016 casi 1.400 millones de euros para revertir la crisis en la que estaba sumida la empresa desde hace diez años por el declino constante en la producción de sus pozos. La estrategia fijada por Repsol pretendía pasar la producción de esta filial de apenas 10.000 barriles día a más de 60.000 barriles día.

La primera medida que Repsol y Sinopec adoptaron fue reordenar la compañía. Para ello, la empresa optó por cambiar a los gestores y reducir un tercio la plantilla. El segundo objetivo era mejorar la eficiencia en la producción. Para ello, Repsol dispuso un equipo de 40 personas en España, que se encargan exclusivamente de realizar un seguimiento sobre estos activos, de forma que se pueda mejorar la extracción de los pozos en operación.

La tercera pata de la estrategia de la alianza fue desarrollar las reservas existentes. La compañía cuenta con unos recursos estimados en 10.000 millones de barriles, repartidos en 57 campos y una tasa de retorno del 40%. Por ese motivo, se han destinado más de 1.000 millones a poner en marcha estos campos. La empresa, por ejemplo, ha invertido en una nueva plataforma petrolífera para Montrose, que permitirá extraer 100 millones de barriles equivalentes día, pero ha puesto en marcha otros pozos como Flyndre.

La cuarta parte de la estrategia es quizá la más delicada para la compañía, ya que se trata de la referente al decomisionado de los pozos. Según la normativa británica, el coste del cierre de estas instalaciones se reparte entre un 50% el taponamiento y otro 50% el desmontaje de las plataformas y la mitad de este dinero lo asumen las arcas públicas británicas. La intención de la compañía, pero también la del Gobierno británico, es poder reducir este gasto de forma considerable, ya que, según las estimaciones que maneja el sector el cierre de las plataformas del Mar del Norte le puede costar entre 40.000 millones y 150.000 millones. Dentro de esta parte figuraría el principal razonamiento de la española para valorar esta desinversión.

Nuevo dominio minero

Por otro lado, Repsol está buscando nuevas oportunidades en Colombia y en Grecia. La petrolera ha presentado una oferta, junto a Hellenic Petroleum, para hacerse con un bloque exploratorio en Grecia. En concreto, Repsol sería el operador con una participación del 50% y Hellenic Petroleum, que contaría con el otro 50%, aspiran a un bloque situado en aguas del Mar Jónico. A la licitación abierta por el Gobierno griego también acuden Total y ExxonMobil, aunque para otros dos bloques exploratorios situados en el Oeste y Sudeste de Creta. En este caso, la francesa y la estadounidense contarían con un 40% de participación, mientras que el 20% restante estaría en manos de Hellenic Petroleum. En Colombia, la petrolera participa en el proceso de licitación de 15 bloques en la cuenca de Sinu San Jacinto.

http://www.eleconomista.es/energia/noticias/8986724/03/18/Repsol-ficha-a...