20 Mar 2020

CINCO DIAS, 19 Marzo 2020. El banco estadounidense JP Morgan se ha convertido en el segundo accionista de Repsol con más derechos de voto tras elevar su participación en la empresa española hasta el 6,8%, entre acciones y derivados tal como comunicó ayer la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Ese aumento de participación está relacionado con coberturas de posiciones contratadas con la entidad, según fuentes financieras.

Según la información remitida al organismo regulador, JP Morgan ha elevado la participación que tenía ya en la petrolera, del 2,1%, a través de derivados financieros y contratos de swaps con vencimientos entre los años 2020 y 2024, dependiendo de las diferentes posiciones. En total, el banco cuenta con 9,16 millones de acciones, un 0,585% del capital, y derivados por 98 millones de acciones, un 6,27% del capital.

La entidad no detalla en qué fechas y a qué precio por acción ha realizado los contratos que le otorgan el control de ese 6,27% en derivados, si bien el último data del pasado 13 marzo. Se trata, según fuentes financieras, de un movimiento de cobertura desatado por el derrumbe de las acciones de la petrolera.

Ese movimiento tiene que ver con la cobertura contratada en su día por el banco con Sacyr, aunque ahora esta operación ya no tiene nada que ver con el grupo constructor, que se cubrió de la caída de la cotización de Repsol. Es ahora el propio banco el que gestiona sus posiciones y las de clientes y el que opera por la caída bursátil.

El primer accionista de Repsol es Sacyr, con un 8,2% de los derechos de voto, seguido ahora por JP Morgan, con un 6,8% entre acciones y derivados; Black­Rock, con casi un 5%, y Norges Bank, con un 3,1%.

El real decreto ley de medidas urgentes aprobado el martes por el Gobierno incluye una medida de blindaje antiopas para las grandes empresas españolas que han dejado gran parte de su valor en Bolsa, tras los derrumbes históricos de los últimos días, especialmente tras la declaración del estado de alarma el pasado fin de semana, que ha supuesto un parón casi absoluto de la actividad económica.

Según el RDL que entró en vigor el miércoles, ningún inversor extracomuntario, como el estadounidense JP Morgan, puede adquirir una participación superior al 10% en empresas cotizadas de sectores considerados estratégicos, como las telecomunicaciones o la energía, sin el beneplácito del Gobierno.

Repsol aseguraba ayer desconocer el motivo y objetivo de la operación de un inversor que lleva varios años en capital si bien, con posiciones mínimas, por debajo del 3%, que le ha permitido no informar de las mismas.

Las acciones de Repsol cerraron ayer jueves prácticamente planas, con un descenso del 0,11%, y su precio se situó en 6,03 euros. La capitalización bursátil de la compañía, que en lo que va de año ha dejado por el camino un 56,71 % de su valor (hasta 9,443 millones), afectada por el derrumbe de los precios del crudo, que se han situado en niveles de hace 18 años, amén de las consecuencias sobre la demanda de la pandemia del coronavirus Covid-19 que ha sacudido a los mercados bursátiles.

https://cincodias.elpais.com/cincodias/2020/03/19/companias/1584636596_5...