6 Ago 2019

EXPANSION, 3 Agosto 2019. Las petroleras ExxonMobil y Chevron han batido las previsiones de resultados de los analistas en el segundo trimestre gracias al aumento de la producción de hidrocarburos no convencionales mediante técnicas de fractura hidráulica (fracking) en sus yacimientos de Permian Basin (Texas y Nuevo México).
El tirón de esta cuenca petrolera, epicentro del boom del fracking en EEUU, permitió a Exxon aumentar un 7% su producción global, hasta 3,9 millones de barriles de crudo equivalente al día. Chevron la elevó un 9%, hasta 3,08 millones de barriles, una cifra récord para el grupo. La mayor producción compensó, en parte, la caída de los precios energéticos (del petróleo y, sobre todo, del gas). Exxon ganó 3.130 millones de dólares (2.830 millones de euros) o 73 centavos de dólar por acción en el segundo trimestre, un 21% menos, pero por encima de los 66 centavos que esperaban los analistas.

Por su parte, Chevron elevó el beneficio un 26%, hasta 4.300 millones de dólares (3.890 millones de euros) o 2,27 dólares por título, superando los 1,78 dólares que estimaba el mercado. Además del tirón de la producción, el resultado se vio impulsado por los 740 millones de dólares que recibió de Anadarko por romper el acuerdo para ser absorbida por Chevron tras optar por la opa rival de Occidental Petroleum.

Shell, BP, Total y Eni

El sector está notando en sus cuentas el descenso del precio del crudo y del gas respecto a 2018. La angloholandesa Shell obtuvo un beneficio ajustado de 3.025 millones de dólares entre abril y junio, un 42% menos, a pesar de que elevó un 4% la producción. La británica BP registró un beneficio ajustado de 2.800 millones de dólares entre abril y junio, en línea con 2018, pero por encima de los 2.500 millones que esperaban los analistas, gracias al incremento del 7% de la producción. En cambio, la gala Total y la italiana Eni no cumplieron previsiones por la caída de precios, un factor que ha rebajado los ingresos del sector.