8 Jun 2018

EL ECONOMISTA, 8 Junio 2018. Las petroleras europeas empiezan a replegar velas en Irán, temerosas de que les afecten las sanciones que EEUU quiere aplicar progresivamente: firmas como Repsol, Total, Eni, Saras o Hellenic Petroleum ya están reduciendo sus compras de crudo iraní. Pero Cepsa no, ni tiene intención de hacerlo, a menos que la UE también adopte sanciones, algo de momento improbable, porque Bruselas quiere proteger a las empresas europeas que sigan operando en el país de los ayatolás.

A inicios de mayo, Donald Trump anunció que EEUU abandonaba el pacto nuclear con Irán que había alcanzado su predecesor, Barack Obama, en el que también participan Francia, Alemania, Reino Unido, Rusia y China. Junto al abandono, prometió la imposición de nuevas y durísimas sanciones económicas para aquellas empresas que hagan negocio en Irán, que se aplican progresivamente y que entrarán totalmente en vigor el 4 de noviembre.

Las sanciones afectarán a las firmas estadounidenses y extranjeras que tengan intereses en EEUU, así como a las que usen la divisa iraní, el rial, en sus transacciones. Esto último dificultará la compraventa de petróleo, porque Irán exige que todas las operaciones pasen por su Banco Central, y limitará las opciones para asegurar los petroleros y los fletes, algo obligatorio en la industria, que suele emplear el dólar como moneda de referencia.

Menos volumen de petróleo

Con este panorama, Reuters informa de que las refinerías europeas ya han empezado a reducir el volumen del petróleo iraní que tratan en sus instalaciones. La agencia menciona que un alto cargo de la italiana Saras se lo explicó tajantemente: "no podemos desafiar a EEUU", añadiendo que "no está claro aún que puede hacer EEUU, pero no nos podemos meter en problemas".

Repsol, consultada por elEconomista, no hace comentarios, pero fuentes del mercado confirman que la petrolera presidida por Antonio Brufau no se enfrentará a Donald Trump porque tiene numerosos intereses en EEUU. Además, sus refinerías pueden tratar varios tipos de crudo, de modo que puede abastecerlas sin problemas.

Reuters también indica que Cepsa considera solicitar una prórroga a la Administración de Trump, pero en realidad la firma dirigida por Pedro Miró no tiene intención de irse, como explica a este periódico: "Mientras la UE no imponga sanciones, nosotros seguimos la actividad habitual; el crudo iraní es una opción más en nuestra cesta de crudos y nosotros cumplimos estrictamente la legislación de la UE".

La UE, que quiere salvar el acuerdo nuclear con Irán, adoptó el miércoles un "estatuto de bloqueo" para proteger a las empresas que permanezcan en Irán de las sanciones de EEUU, que se empezará a aplicar en agosto. El mercado no descarta que tanto la UE como China ofrezca seguros para cubrir el riesgo de los petroleros.

Cepsa fue la primera empresa en descargar el crudo iraní en territorio europeo cuando se acabó el embargo sobre el país, tras la firma del pacto nuclear en julio de 2015. De acuerdo con su memoria de 2016, la última publicada, se abastece de petróleo en 21 países, pero en el Golfo Arábigo obtiene la mayoría, el 36% del total, con el excelente hidrocarburo iraní ocupando un lugar destacado. Durante el citado ejercicio, el abastecimiento de sus refinerías precisó de 157 millones de barriles, cifra similar a los años anteriores.