Exploración y producción en España

Actualmente, el consumo diario en España tanto de petróleo (1,1 millones de barriles) como gas (72,5 millones de m3) se suple casi totalmente con importaciones, lo cual supone una factura anual de unos 40.000 millones de euros. La producción doméstica de petróleo se limita a unos 3.000 barriles diarios que provienen prácticamente del yacimiento de Casablanca y otros campos cercanos situados en el Mar Mediterráneo, mientras que apenas unos 100-150 barriles de petróleo se producen diariamente en el campo de Ayoluengo en la provincia de Burgos y otra pequeña cantidad de condensado del campo Viura en la comunidad autónoma de La Rioja.  

El yacimiento de Ayoluengo, descubierto en 1964, ha sido el único campo de petróleo descubierto tierra adentro en nuestro país, lo cual no deja de ser una extraña singularidad en un territorio de medio millón de kilómetros cuadrados. La compleja geología del territorio español, el escaso número de pozos de exploración (1,1 por cada 1.000 km2), el hecho de que el mayor esfuerzo exploratorio en tierra fuera llevado a cabo durante la década de los 60, con una tecnología lejos de la que hoy está disponible, y principalmente focalizando la exploración en trampas convencionales y no muy profundas, son posibles explicaciones de esta curiosa y anómala singularidad. 

La región más prolífica de España sin lugar a dudas ha sido el mar Mediterráneo, en la plataforma continental del delta del Ebro, donde a principios de la década de los 70 se realizaron los primeros descubrimientos de petróleo. Desde entonces hasta la fecha se han producido unos 255 millones de barriles y se estiman unas reservas probadas remanentes de unos 10 millones de barriles. En 2009 se perforaron dos nuevos pozos (Montanazo D-5 y Lubina-1) en las inmediaciones del campo Casablanca, que han revitalizado la producción en la zona y han animado a solicitar un nuevo permiso de investigación en el año 2012, que a día de hoy (Diciembre, 2016) y mas de 4 años después aún está pendiente de su otorgamiento.

Durante los años 70 y 80 tuvo lugar la mayor actividad de exploración en el mar. Sin embargo las limitaciones técnicas de la época hicieron que esta se centrara en la reducida plataforma continental, es decir, en una estrecha franja del litoral español de menos de 200 metros de lámina de agua, permaneciendo prácticamente sin explorar las aguas más profundas. Durante los años 90 y los primeros años de este siglo, la investigación en el litoral español quedo reducida a un mínimo. Recientemente, se han solicitado varios permisos de investigación y se han llevado a cabo estudios de impacto ambiental para llevar a cabo campañas de adquisición sísmica en aguas profundas del mar Mediterráneo y el Golfo de Vizcaya, donde la tecnología actual hace posible la perforación y producción de hidrocarburos. Sin embargo todos estos permisos se encuentran aún a la espera de su otorgamiento o los trabajos comprometidos pendientes de su tramitación medioambiental y administrativa. El bajo precio actual del barril, cuya caída se inicia en Junio de 2014, cuando se encontraba a 115 $/barril, junto con las trabas administrativas y la oposición social, esta provocando que compañías de exploración esten retirando sus solicitudes de permisos de investigación y abandonando el país.

A día de hoy, la producción de gas nacional (unos 146.000 m3 diarios) proviene de varios pequeños campos de gas de origen biogénico en la cuenca del Guadalquivir (7.000 m3/día) y del campo de gas y condensado Viura (139.000 m3/día) situado en la cuenca del Ebro. Fuera de estas zonas existen otros campos que ha producido gas, pero que hoy se consideran agotados.

La red gasística española está muy bien desarrollada en lo referente a la distribución, pero la fuerte dependencia de la demanda externa hace necesario garantizar un mínimo de gas disponible en el país para cubrir periodos de escasez. Para ello, los campos de gas ya agotados  se han reconvertido en almacenes estratégicos de gas. Se trata de los antiguos campos de gas de Gaviota en el Mar Cantábrico, Serrablo en los Pirineos y Poseidón en el Golfo de Cádiz. También se ha construido un nuevo almacén geológico de gas en Yela (Guadalajara), a unos 100 km de Madrid que ya está operativo.  Existe otro proyecto para convertir algunos yacimientos de gas de la cuenca del Guadalquivir en almacenamientos estratégicos, que incluyen la construcción de varios kilómetros de nuevos gasoductos y la perforación de algunos pozos más, pero pese a tener la aprobación del Ministerio de Medio Ambiente, aún está pendiente de la aprobación de la Junta de Andalucía. Por otro lado, el antiguo campo petrolífero de Amposta situado en el Mar Mediterráneo, a unos 20 km de la costa, fue convertido en un almacén de gas en el conocido como proyecto Castor. Sin embargo, en septiembre de 2013, unos pocos días después de que empezara a inyectarse gas en el almacén, se produjeron pequeños sismos que fueron percibidos en poblaciones cercanas a la costa y que condujeron a la suspensión del proyecto. Existen fuertes evidencias de que estos episodios sísmicos están relacionados con la inyección de gas, aunque es necesario esperar a los resultados de los estudios geofísicos y geológicos que permitan determinar con precisión los mecanismos desencadenantes de estos microsismos.

El único pozo de exploración de hidrocarburos en tierra en los últimos 2 años ha sido el de Viura-3 en La Rioja, que fue perforado en 2013 para evaluar el descubrimiento de gas natural realizado en Viura-1 en el año 2010, donde también se completó una campaña sísmica 3D en 2013 sobre una superficie de unos 230 Km2. Tras un periodo inicial de pruebas de producción, el yacimiento de gas Viura ha sido recientemente conectado mediante un gasoducto a la red nacional de transporte de gas para comercializar su producción. Actualmente (Mayo 2016) el campo Viura produce unos 130.000 metros cubicos de gas al día.

La perforación del pozo de exploración Sandía-1, situado a unos 50 km al este de las Islas Canarias, en una lámina de agua de unos 900 metros y que fue finalizado a principios de 2015 ha sido la más reciente actividad de perforación en mar. El pozo mostro la presencia de débiles indicios de gas durante la perforación y sus resultados se encuentran en fase de estudio. Pese a los pobres resultados, estos no son suficientes para condenar el potencial de esta extensa cuenca geológica, ya que existen otras estructuras similares a la investigada, así como otras más profundas. Baste recordar que antes de que se realizara el primer descubrimiento de hidrocarburos en el Mar del Norte en los años 60, fueron perforados previamente un buen número de pozos secos. 

No está previsto un aumento de la actividad de exploración en España durante 2016. Sin embargo, con la reciente presentación de los proyectos para realizar varios pozos de investigación de gas natural no convencional en seis emplazamientos en Burgos, se rompe la tendencia de los últimos años. Este proyecto se encuentra cercano al campo de petróleo de  Ayoluengo, dentro de la cuenca vasco-cantábrica, donde se encuentra la formación geológica con más potencial de toda España para contener cantidades significativas de gas no convencional. Ahora comienza una fase que puede durar varios meses hasta que se aprueben todos los permisos necesarios y la preceptiva Declaración de Impacto Ambiental. Si los plazos no se dilatan, en 2016 podrían iniciarse las tareas de exploración, que pueden durar entre 1 y 3 años antes de que, en caso de ser positivas, pueda empezar la fase de producción. Con este proyecto y otros similares se puede abrir una nueva y prometedora etapa para la exploración y producción de hidrocarburos en España.

Exploración, investigación y explotación de hidrocarburos en España

La ley 34/1988 regula y establece el régimen jurídico para la exploración, investigación y explotación de hidrocarburos en España.

Proceso de otorgamiento de permisos de investigación

El Ministerio de Industria, Energía y Turismo otorga los permisos de investigación de hidrocarburos en tierra que se extiendan por más de una Comunidad Autónoma y todos los permisos en mar. Si se trata de un proyecto en tierra, pero que se circunscribe a una única Comunidad Autónoma, la administración competente es el Gobierno de esa Comunidad.

Investigación / Exploración

Los permisos de investigación se otorgan por un período de 6 años, divididos en tres períodos de dos años cada uno. La ley obliga a la compañía a la que se otorga el permiso a realizar una serie de trabajos mínimos, estipulado en euros por hectárea y año.  El titular de un permiso de investigación estará obligado a desarrollar el programa de trabajo y las inversiones dentro de los plazos que se especifiquen en las resoluciones de otorgamiento.  Al finalizar cada período de exploratorio el titular del permiso  tiene la posibilidad de renunciar al mismo, una vez ejecutados los trabajos comprometidos.  

Concesión de Explotación

Si se encuentra gas o petróleo en cantidades que justifiquen su puesta en producción y la compañía decide producirlo, la concesión de explotación se otorgará por un periodo de 30 años. Las concesiones de explotación únicamente las puede otorgar el Ministerio de Industria, Energía y Turismo.