10 May 2018

EL MUNDO, 10 Mayo 2018. El precio del barril de Brent, que se toma de referencia en Europa, superó ayer los 76 dólares (76,75), su máximo nivel desde noviembre de 2014, y acumula una revalorización próxima al 15% en lo que va de año. El Ejecutivo de Mariano Rajoyha elaborado su Programa de Estabilidad 2018-2021 partiendo de un escenario macroeconómico en el que el barril se situaría en 67,7 dólares este año y en 64 billetes verdes los siguientes, ambas cifras lejos del nivel actual. La desviación tiene un impacto directo para la economía española.

PIB y empleo

En la actualización del Programa de Estabilidad, el Gobierno simuló un escenario en el que el barril de Brent subiese 7,3 dólares en este ejercicio, hasta los 75 dólares, justo el nivel en el que se colocó ayer al cierre de los mercados. De mantenerse ese precio al terminar el año y de acuerdo con sus cálculos, el impacto sobre el Producto Interior Bruto (PIB) nacional sería de 7 décimas, unos 8.000 millones de euros. Las repercusiones también alcanzarían al mercado laboral, donde el número de ocupados retrocedería un 0,8%.

Consumo y deuda pública

En los años marcados por el petróleo bajo -los últimos-, las familias, las empresas y el Estado han contado con más dinero disponible para el consumo, lo cual tiene un impacto positivo sobre el crecimiento económico; la subida de los últimos meses provoca el efecto contrario, es decir, lastra y ralentiza ese ritmo de crecimiento. En ese mismo escenario hipotético dibujado por Moncloa, también el consumo privado y la deuda pública se resentirían: el primero tendría que soportar un impacto del -0,2%, mientras que la segunda se elevaría un 1,1% respecto a las previsiones actuales del Ejecutivo.

Inflación

Con el crudo, sube también el coste de la energía y esto es especialmente relevante para España. Por un lado, debido a su alta dependencia energética del exterior y, por otro, por la mayor carga impositiva que tiene el petróleo en el país. Ambos factores tienen una traslación final al Índice de Precios al Consumo (IPC), que sube cuando el precio en origen de esta materia prima es más elevado.

Empresas

A la espera de ver la evolución del precio del petróleo en los próximos meses, expertos como Joaquín Robles, analista de XTB, aseguran que las consecuencias directas a nivel económico son todavía "limitadas". En su análisis, Robles asegura que las empresas afectadas por la volatilidad trazan sus estrategias más allá del corto plazo y tienen sus reservas cubiertas con un horizonte «de entre seis y nueve meses vista».

Sectores

Pese a lo anterior, es inevitable pensar que algunos sectores resultan más afectados que otros por las oscilaciones. Algunos como los transportes y la industria podrían resultar penalizados, sin embargo, el sector petrolero en general y, en particular, aquellas compañías con una mayor exposición a las actividades de exploración, producción y tratamiento del crudo, podrían verse beneficiadas.

Bolsa

La misma explicación anterior serviría para explicar el comportamiento de determinados valores en los mercados de renta variable. En algunos casos, como las aerolíneas, los inversores anticipan el impacto que el encarecimiento del combustible tendría en sus resultados, como ocurrió ayer con IAG, que se dejó un 0,68% al cierre de la sesión en el Ibex 35. Por el contrario, Repsol y Técnicas Reunidas avanzaron un 2,54% y un 1,76%, respectivamente, al calor del repunte del oro negro.

En el surtidor

A pesar de que en España el precio del crudo sólo supone un 19% del precio final de los combustibles, los surtidores suelen reflejar el encarecimiento de la materia prima. Sólo en el último mes, el coste de un litro de gasolina ha escalado más de 4,5 céntimos de media hasta situarse, casi tres años después, en la cota de los 1,30 euros por litro.

El crudo, en máximos de 2014

La decisión de Donald Trump de romper el pacto nuclear con Irán era un secreto a voces en el mercado en los últimos días. Quizá por eso el repunte en el precio del crudo no fue tan severo como se esperaba; pese a ello, el barril de Brent -de referencia en Europa- marcó ayer máximos desde noviembre de 2014 al sobrepasar el nivel de los 76 dólares (76,75), si bien terminó la sesión al borde de los 75 billetes verdes. En lo que va de año, su revalorización roza el 15%. La mayor parte de dicha subida ya se había producido antes del anuncio de Trump y está más relacionada con las restricciones impulsadas por Rusia y los países de la OPEP para mantener los precios elevados en un contexto de creciente demanda global. En principio, dichos esfuerzos están previstos para todo 2018, aunque cada vez más voces dan por hecho que se prolongarán también en 2019.

Arabia Saudí es uno de los estados que más presiona en este sentido, pues una cotización elevada del crudo le permite paliar parte de su elevado déficit presupuestario y le garantiza una valoración alta para la salida a Bolsa de Aramco, la petrolera estatal que el régimen saudí pretende sacar a Bolsa el próximo año. A esto habría que sumar la rebaja en la producción de Venezuela, cuya delicada situación financiera está afectando a su capacidad productiva, y el papel de EEUU, que no ha cumplido con las expectativas de producción para compensar los recortes de la OPEP. El barril de petróleo de calidad Texas, de referencia en Washington, subió también ayer hasta los 70,72 dólares, lo que implica una subida del 17% desde el comienzo de este año.