EXPLORACIÓN

La exploración de hidrocarburos se produce en diversas fases que vamos a analizar a continuación.

 

Estudiar la geología

Como se explica en el apartado anterior sobre la formación de los hidrocarburos, la exploración de estos se basa principalmente en técnicas geológicas y geofísicas. La geología y la geofísica son ciencias esenciales en esta industria, su uso es decisivo para predecir donde pueden encontrase potenciales acumulaciones de hidrocarburos. Los exploradores han de reconstruir, mediante principios geológicos, y sofisticadas y costosas técnicas geofísicas, la historia geológica de un área y determinar dónde pueden estar presentes los cinco elementos y procesos necesarios para que se produzca una acumulación de hidrocarburos, es decir: 1) una roca madre, 2) generación y migración, 3) una roca almacén, 4) una trampa y 5) una roca sello. 

 

Técnicas geofísicas

Para comprobar la existencia de hidrocarburos, existen diversas técnicas, cada día más avanzadas y precisas. La sísmica de reflexión es la técnica geofísica más utilizada en la industria para la identificación de posibles trampas de hidrocarburos. La geofísica proporciona, de un modo similar a una ecografía, una serie de imágenes virtuales del subsuelo que se denominan líneas sísmicas. Estas imágenes se obtienen mediante la emisión (1) de señales acústicas de baja frecuencia desde la superficie. Esta energía viaja a grandes velocidades por el subsuelo, siendo parcialmente reflejada hacia la superficie, donde es detectada por una serie de receptores (2) y almacenada en formato digital (3) para su posterior tratamiento y procesado.

La repetición sistemática de esta emisión y recepción a lo largo de un trazado lineal en la superficie, junto con la medición del tiempo transcurrido entre la emisión acústica y la recepción de la energía reflejada, permitirá posteriormente obtener una imagen del subsuelo mediante sofisticados tratamientos matemáticos a los datos adquiridos. De este modo se obtiene una línea sísmica, que combinada con más líneas formando una malla lo más regular posible, permitirá obtener mapas del subsuelo e identificar la presencia de trampas potenciales de hidrocarburos. 

Estimación de riesgos, reservas y analisis económico 

Una vez identificada la posible trampa de hidrocarburos, se debe evaluar las probabilidades de que concurran los elementos y procesos necesarios para la existencia de una acumulación de estos, así como estimar su volumen para poder analizar la viabilidad económica del proyecto. Si estos análisis muestran que la posibilidad de presencia de una acumulación es razonable, y además de un tamaño económicamente rentable, es cuando por fin se procederá a comprobar si realmente existe o no una acumulación.

Pozo de exploración

La perforación de un pozo de exploración es el único modo de comprobar si realmente existe o no una acumulación de hidrocarburos. Durante la perforación se debe realizar un control geológico exhaustivo de las rocas atravesadas, registrando los indicios de hidrocarburos así como otros parámetros. También se introducen en el pozo sondas con diferentes tipos de sensores, que miden las propiedades físicas de las rocas atravesadas suministrando información continua a lo largo del pozo. El analisis de estos registros permite identificar rocas almacén y el tipo de fluido que se encuentra en sus poros, así como otros muchos parámetros de interés en la exploración. Para comprobar que efectivamente existen hidrocarburos y que estos puedan fluir en cantidades comerciales habrá que realizar una prueba de producción. Aún en el caso de que el pozo de exploración sea negativo, toda la información obtenida nos puede ayudar a dirigir la exploración hacia otras zonas más interesantes en el área.

La exploración es un constante proceso de aprendizaje que requiere, no solamente excelentes conocimientos geológicos y geofísicos, sino también creatividad, imaginación, actitud crítica, experiencia, y cómo no, algo de buena suerte. Y aunque existe una alta posibilidad de fracaso, la actitud persistente en la exploración, tarde o temprano, rendirá sus frutos.